El presidente de Sudán, Omar Hasan al Bachir, pidió ayer a los países participantes en la Cumbre de la Liga Árabe que se celebra en Do-ha (Qatar), que rechacen la orden de arresto contra él del Tribunal Penal Internacional (TPI) por crímenes de guerra. Al Bachir llamó a los líderes árabes a tomar una decisión "fuerte y clara" en rechazo de la acusación y que propongan su supresión.
ONG fuera de Sudán
Asimismo, el líder sudanés reafirmó su decisión de expulsar a trece ONG de Sudán, poco después de que el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki.-moon, le pidiera que diera marcha atrás a esta medida, e insistió en que estas organizaciones habían entregado falsos informes al TPI.
En medio de los discursos en favor de profundizar en la reconciliación, el líder libio, Muamar al Gadafi, protagonizó un desplante al monarca saudí Abdala Bin Abdelaziz, por cuya Casa Real mantiene una tradicional aversión, y abandonó la sala, después de interrumpir el turno de intervenciones. Sin embargo, tras el incidente ambos dirigentes se reunieron en un intento de rebajar las tensiones.
Al margen de estas disputas, que no se terminarán con la cumbre, los dirigentes árabes hicieron hincapié en la necesidad de solidarizarse con Al Bashir, a pesar de que el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki moon llamó a superar las tensiones surgidas por la decisión de la CPI.
El pasado 4 de marzo, el tribunal de La Haya emitió una orden de detención contra el presidente sudanés por considerar que puede estar implicado en crímenes de lesa humanidad cometidos durante el conflicto armado de la región de Darfur, que estalló en enero de 2003 y en el que han muerto 300.000 personas, según la ONU.
En represalia, Al Bashir ordenó la expulsión de 13 ONGs, medida a la que hizo referencia ayer Ban Ki moon, que pidió al jefe de Estado de Jartum que revisara dicha decisión.
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